Franqueza en la comunicación: ¿por qué es importante?
La comunicación es una necesidad humana básica. Es necesaria tanto a una edad muy temprana como en la vejez. Los contactos con otras personas aportan nuevos colores a nuestras vidas, nos permiten compartir experiencias, aprender, crear y mantener relaciones, expresar nuestros sentimientos y pensamientos.
Es importante darse cuenta de que no se trata de una comunicación formal, sino de una conversación íntima y sincera. Sin embargo, este tipo de conversaciones suelen ser difíciles: pueden ir asociadas a sentimientos de vulnerabilidad, ansiedad por ser malinterpretado o miedo a ser juzgado. Por esta razón, a veces es más fácil hablar de sus problemas con un desconocido que con alguien cercano.
En cualquier caso, el papel de la comunicación abierta difícilmente puede sobrestimarse: puede ser un medio para curarse de traumas psicológicos y experiencias dolorosas. El autor del libro «Sentirse Bien», el psicoterapeuta David Burns, afirma que una persona que expresa abiertamente sus emociones negativas experimenta menos estrés. Además, ayuda a mirar el problema desde otro ángulo, a dejar de desvalorizar su vida y a comprenderse mejor a sí mismo y sus sentimientos.
Puede parecer que la falta de comunicación sincera es solo un problema del mundo moderno, donde prevalecen los mensajeros y las redes sociales. Sin embargo, se habla de este tema desde la Antigüedad. «Sea franco y sincero en la comunicación con los demás», escribió el antiguo filósofo Arístipo de Cirene en su directriz VIII.
Es importante recordar: la comunicación abierta no es solo la capacidad de abrirse a la gente, sino también de mostrar empatía hacia los demás. ¿Cómo puede desarrollar estas habilidades de comunicación? Siga estos pasos:
Sea positivo. Su actitud positiva marcará el tono de toda la comunicación.
Muestre sinceridad. No sea tímido a la hora de mostrar sus emociones y sentimientos. Una persona abierta predispone a la gente hacia sí misma.
Escuche activamente a los demás. La gente compartirá con usted si siente que está dispuesto a escucharla sin juzgarla. Preste toda su atención a su interlocutor durante la conversación.
Aprenda a sentir empatía. Intente comprender el punto de vista y los sentimientos de los demás. Las opiniones de los demás son tan valiosas como las suyas.
Permanezca abierto a nuevas experiencias. A menudo entramos en un diálogo con ideas preconcebidas sobre una persona y lo que tiene que decirnos. Deshágase de las ideas preconcebidas.
Sea consciente de los límites personales. Tanto los suyos como los de los demás. Tenga tacto.
Una comunicación agradable y productiva tiene un efecto tremendo en la vida de una persona. Mejora la salud física y emocional, aumenta el éxito profesional y la satisfacción vital.
Por supuesto, la capacidad de comunicarse abiertamente no es el objetivo final, sino solo una forma de cambiar su vida a mejor. Acérquese a la gente a un ritmo que le resulte cómodo y disfrute de las conversaciones. Los cambios positivos no le harán esperar.
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